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Entidades médicas iberoamericanas exigen que se intensifiquen respuestas gubernamentales y sociales a la violencia de género

Los participantes en el VIII encuentro del Foro Iberoamericano de Entidades Médicas, reunidos en Santiago de Compostela, han aprobado una Declaración sobre Violencia de Género en la que exigen que se intensifiquen las respuestas gubernamentales y sociales ante este problema de salud pública que es un problema de Estado

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Los participantes en el VIII encuentro del Foro Iberoamericano de Entidades Médicas, reunidos en Santiago de Compostela, han aprobado una Declaración sobre Violencia de Género en la que exigen que se intensifiquen las respuestas gubernamentales y sociales ante este problema de salud pública que es un problema de Estado.

En la Declaración se pone de manifiesto que, aunque se ha avanzado bastante, sin embargo, las respuestas son insuficientes para la magnitud y trascendencia del problema y exigen un abordaje multidisciplinario integral que incluya intervenciones en el área social, cultural, sanitaria, económica, política, policial y judicial.

Desde el FIEM se comprometen a profundizar, dentro de la carrera de medicina, al conocimiento de la violencia de género desde la formación inicial hasta la profesionalización para tomar las medidas de prevención y corrección pertinentes, estableciendo un Observatorio de violencia en los países integrados en FIEM, que facilite su denuncia y registro.

Esta declaración (que se adjunta completa) se adoptó por unanimidad tras la mesa sobre «Violencia de Género como determinante de la salud de la mujer», en la que, bajo la moderación del Dr. Serafín Romero, vicepresidente de la OMC, participaron los doctores Rubén H. Tucci, presidente del Colegio de Médicos de la Provincia de Buenos Aires (Argentina); Leonel Argüello, presidente de la Sociedad Nicaragüense de Medicina General; Eva Alarcón Chang, vicepresidenta del Colegio de Médicos y Cirujanos de Guatemala, y Luis Nestor Pacheco, representante del Sindicato Médico de Uruguay.

El Dr. Serafin Romero introdujo la mesa haciendo referencia a la última mujer víctima de violencia de género asesinada en España, en Alcalá de Guadaira, el mismo día de la reunión del FIEM y que es la décimo cuarta víctima en lo que va de año. Tras poner de manifiesto que tal y como declaró la OMS en 1996, se trata de un problema de salud pública, con factores determinantes de riesgo por ser mujer y por la cultura de violencia como medio para resolver conflictos y más en mujeres vulnerables en las que se «ceba» la violencia.

Expuso también las consecuencias que conlleva en la salud física de las mujeres que sufren violencia de género por las lesiones; la repercusión en su salud sexual y reproductiva, en su salud mental y las consecuencias sociales, en especial, para los hijos y aludió a los 17 huérfanos que han generado las muertes registradas este año por violencia de género.

Tras preguntarse «qué debemos hacer como médicos», afirmó que los profesionales somos «esenciales en la detección de la violencia de género y no debemos tener miedo a preguntar» porque «no hacer nada, agrava el problema». «Como profesionales ?añadió- debemos abordarlo porque es un problema de salud pública y, como profesión, debemos ayudar a que las mujeres tengan los mismos derechos y deberes que los hombres».

El Dr. Rubén Tucci hizo referencia a la situación vivida en Argentina por este «flagelo» y a la movilización y marchas masivas contra el «femicidio» y la violencia de género bajo el lema «ni una menos», en la que todas las fuerzas políticas se han unido para pedir al Gobierno Leyes que otorguen una mayor protección a la mujer, en un país en el que se produce una muerte por violencia de género cada 31 horas y donde, de las 30.000 denuncias que se producen al año, 15.000 son por agresiones a mujeres.

Aludió a que este tipo de violencia también existe en las instituciones sanitarias y puso como ejemplo una médico quemada con una sustancia química en su «bautizo» como Residente. Abogó por la prevención como la mejor manera de abordar el problema y, en este sentido, destacó el importante rol que pueden y deben ejercer los colegios de médicos. Propuso que este tema se incluya en los Códigos Deontológicos y se aborde permanentemente en los encuentros de FIEM y CONFEMEL.

El Dr. Leonel Argüello, médico especialista en Epidemiologia, inició su intervención poniendo de manifiesto que «las sociedades no estamos siendo conscientes de este problema» y que «tampoco existe una respuesta de la propia profesión». Describió la situación de Nicaragua, un país en el que la pobreza es el principal determinante del estado de salud de la población, con más de 1,6 millones de personas vulnerables (32% población), donde una de cada cinco mujeres mayores de 10 años son analfabetas y una de cada tres mujeres de 15 a 19 años han sufrido violencia verbal, psicológica, física o sexual alguna vez en su vida.

Expuso que las y los adolescentes cuando son testigos de la violencia entre sus padres o ellos mismos son víctimas del agresor, pueden reaccionar adoptando conductas de riesgo como inicio de relaciones sexuales precoces, abandono del hogar, embarazo no deseado y a temprana edad, abortos en condiciones de riesgo, adquisición de infecciones de transmisión sexual, drogadicción, violencia juvenil y explotación sexual comercial.

Tras señalar las políticas sanitarias sobre violencia de género puestas en marcha por el Gobierno, las campañas de sensibilización de diversas ONGs y las estrategias de la Sociedad Nicaragüense de Medina General en defensa del aborto terapéutico y la lucha contra la violencia de género, expreso el compromiso de su Sociedad de promover entre las sociedades médicas nicaragüenses una declaración pública contra la violencia de género.

La Dra. Eva Alarcón hizo referencia a los datos de la OMS, según los cuales, entre el 16-52% de las mujeres de diferentes partes del mundo, experimentan violencia física por parte de sus compañeros y, por lo menos, 1 de cada 5 sufren intento de violación o son violadas en el transcurso de sus vidas. Además, la violencia de género es una causa de muerte e incapacidad entre las mujeres tan grave como el cáncer.

Respecto a su país, Guatemala, el 81% de las víctimas de violencia intrafamiliar son mujeres; el 10% hombres; el 5%, niñas y el 4%, niños. Y muere una mujer cada 18 horas por violencia de género. Puso como ejemplo un conmovedor video testimonio que Mindy, una joven a la que su marido le cercenó su rostro, la nariz, los labios, la frente, la barbilla, hizo para el programa En Portada, de TVE. Y como posteriormente y después de varias operaciones, apareció estrangulada y torturada.

Para la Dra. Alarcón, la violencia de género ha sido un problema «invisible» para la sociedad y aunque no es un fenómeno nuevo porque «la mujer lo ha visto en su abuela, en su madre y lo verá su hija», ahora se visualiza como un problema social y de salud pública porque las mujeres que sufren violencia tienen más necesidades de atención médica y solicitan con mayor frecuencia los servicios de salud. Finalmente y, tras manifestar que «la violencia es mantenida por varones, instituciones, religiones, Estados e, incluso, por otras mujeres», dijo que «luchar para su erradicación es tarea de todos porque a todos nos afecta».

El Dr. Luis Nestor Pacheco, representante del Sindicato Médico de Uruguay, aludió a las condiciones extremas de inseguridad con las que trabaja el personal de Atención Extrahospitalaria en su país, en especial, las mujeres, que «sabemos que van a ser agredidas», por lo que dijo que están trabajando en equipo, en protocolos de seguridad para brindar a la población la mejor asistencia, en las mejores condiciones de seguridad para el equipo asistencial, el usuario y su entorno familiar.

Tras señalar que la violencia civil de las modernas sociedades ha adquirido grandes proporciones siendo en la actualidad una fuente importante de conculcación cotidiana de los derechos humanos, manifestó que la violencia contra el personal sanitario constituye un problema de salud pública importante a nivel mundial y con una tendencia persistente al ascenso.

En el posterior debate, se puso de manifiesto la necesidad de trabajar todos juntos contra la violencia de género y en que los medios de comunicación son «participes obligados» en este problema. El vicesecretario de la OMC, Dr. Jerónimo Fernández Torrente, manifestó que se trata de un problema de salud pública y, por tanto, es un problema de Estado, que no conoce fronteras y que hay que realizar un abordaje integral desde una perspectiva social, cultural, sanitaria, económica, política, policial y judicial.

Sus propuestas sobre la creación de un Observatorio permanente, medidas legislativas de prevención, estructuras de protección a las víctimas y el papel de las ordenes médicas para establecer procedimientos adecuados y reclamar a los Estados disposiciones de todo tipo dieron lugar a la propuesta de Declaración sobre Violencia de Género aprobada por unanimidad.

Accede al texto íntegro Declaración FIEM 2015 aquí.